En una estufa a gas de interior, la llama debe ser azul y estable, con puntas apenas amarillas. Cuando se vuelve amarilla, anaranjada o deja hollín, la combustión no está siendo completa.
Por qué pasa
- Quemador o inyectores sucios, con polvo o pelusas.
- Falta de aire: la estufa está en un espacio cerrado o con la entrada de aire tapada.
- Regulador de gas en mal estado o mal ajustado.
Por qué importa
Una combustión incompleta genera más monóxido de carbono, que es tóxico y no tiene olor. Además, la estufa calienta menos y gasta más.
Qué hacer
- Apaga la estufa y ventila la habitación.
- No la vuelvas a usar en un lugar cerrado hasta revisarla.
- Agenda una mantención: limpiamos quemador e inyectores, revisamos termocupla, válvula y regulador, y probamos la combustión contigo.
Una excepción: algunas estufas de terraza decorativas, como las piramidales con tubo de vidrio, muestran una llama amarilla a propósito. En ese caso lo importante es que no haya olor a gas ni hollín.
Si sientes olor a gas, cierra la llave de paso, abre puertas y ventanas, no enciendas ni apagues interruptores y llama a Bomberos (132) o a tu distribuidora.